Postura y núcleo: salud y rendimiento

Postura y envoltura: identidad postural

Según Olivier Pauly , el análisis del desarrollo motor en los niños nos permite comprender mejor nuestra identidad postural y la acción del revestimiento sobre nuestra postura . Todos los niños pasan por el mismo proceso para ponerse de pie y pararse con éxito, antes de que puedan caminar.

Cuando nace un bebé, se enfrenta a dos cosas: la necesidad de respirar al aire libre y la gravedad. El niño comenzará de espaldas o boca abajo primero porque no puede resistir la gravedad. Sobre su estómago, empujará sus manos y erigirá la columna. También aprenderá a sujetar la nuca. Una vez que llegue allí, intentará sentarse y sujetar su espalda. Cuando pueda permanecer sentado, querrá moverse: gateará, querrá caminar sobre sus nalgas, girar el pecho, caminar a cuatro patas. Entonces, un día, querrá levantarse y luego realizará varias acciones posturales y de envoltura para tener éxito en levantarse y finalmente caminar.

Este recorrido postural destaca tipos de «límites» que representan situaciones de referencia para organizar el trabajo de revestimiento y fortalecimiento muscular. El trabajo de revestimiento, asociado a esta visión del desarrollo motor en los niños, nos permite encontrar los cimientos de nuestra identidad postural y adoptar los reflejos posturales adecuados para una mejor salud y un mejor rendimiento.

Estabilidad y movilidad: salud y rendimiento

Para moverse en buenas condiciones es necesario tener una buena estabilidad, que es lo que los niños buscan sobre todo para poder pararse y caminar. Estabilizar ciertas partes del cuerpo ayudará a movilizar otras correctamente, es decir, transmitir y dirigir fuerzas de forma eficaz. Cuando la estabilidad está asegurada, se puede controlar la movilidad. A partir de ahí, es posible desarrollar una coordinación efectiva entre estabilidad y movilidad para jugar con la intensidad, variación y orientación de fuerzas a ejercer. Esto es lo que determina el rendimiento del revestimiento.

Por otro lado, la ausencia de revestimiento provoca una deformación postural perjudicial para la salud y una importante pérdida de resistencia. La mayoría de las personas adoptan posturas «incorrectas» al «girar» al empujar o tirar, porque no pueden (por incapacidad o ignorancia del patrón corporal) concentrarse en la parte correcta del cuerpo. En este contexto, la movilización es anárquica y la transmisión de fuerza ineficaz, y el peligro a mediano y largo plazo para la salud de la espalda, rodillas y hombros puede ser muy importante.

EN CONCLUSIÓN

El fortalecimiento del núcleo no se trata solo de planchar y su función es mucho más grande e importante que solo fortalecer el abdomen. Entenderás, un buen revestimiento asegura una buena postura, un buen posicionamiento y un buen soporte. Es esencial para la salud de la espalda, las caderas y, en general, de todas las cadenas articulares del cuerpo humano.


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